CELAYA, GTO. A 13 DE MARZO 2026.- La aprobación de 21 jubilaciones de trabajadores municipales provocó una sesión ríspida y con fuertes señalamientos políticos en el Ayuntamiento de Celaya, donde regidores de oposición y del propio bloque oficialista confrontaron posturas sobre las condiciones en las que se aprobaron los dictámenes.
La discusión comenzó con la postura de la regidora Fátima González Reyna, quien explicó que su voto en contra no es por oponerse a las jubilaciones, sino por la forma en que se presentaron los dictámenes, ya que no garantizan la actualización anual de las pensiones conforme al salario mínimo.
Durante la discusión, la edil advirtió que esta omisión podría afectar a los trabajadores una vez retirados, pues sus ingresos quedarían sin ajustes anuales.
“Si no se dan esas actualizaciones, siempre esa pensión se va a quedar prácticamente congelada y no se va a actualizar como otros trabajadores o pensionados de diferentes instancias”, señaló durante su intervención.
La aprobación de las jubilaciones se da después de varios meses de retraso en el análisis de las solicitudes, ya que muchos expedientes corresponden a trámites iniciados desde agosto, septiembre y hasta noviembre del año pasado, lo que también generó cuestionamientos entre los integrantes del cabildo.
En respuesta a las críticas, el presidente municipal Juan Miguel Ramírez Sánchez acusó que los señalamientos de la oposición tienen un trasfondo político, al señalar que en administraciones anteriores —cuando el PAN gobernaba el municipio— nunca se propuso modificar el esquema de jubilaciones que ahora cuestionan.
“Antes, en todos los años que gobernó el PAN, no hicieron esa propuesta. Hoy nos acusan de que como no aceptamos esa propuesta ahora resulta que nosotros estamos perjudicando a los trabajadores”, afirmó.
El alcalde defendió que la administración no está negando el derecho a jubilarse, sino revisando los criterios con los que se otorgan las pensiones, ya que existen diferencias entre los beneficios que reciben los trabajadores al retirarse.
“Nosotros vamos a defender a los trabajadores, no les estamos quitando su derecho a jubilarse. Lo que estamos viendo ahora es cómo van a ser las jubilaciones”, agregó.
Sin embargo, la discusión subió de tono cuando el regidor Miguel Villanueva Flores Villar, integrante de Morena, tomó la palabra para aclarar que la propuesta de ajustes al esquema de jubilaciones surgió de él mismo, por lo que rechazó que se tratara de una postura partidista de Acción Nacional.
“Esta propuesta no nació de Acción Nacional, nació de mí”, afirmó.
El edil explicó que votó en contra del dictamen pese a pertenecer a la fracción mayoritaria porque, a su juicio, el retraso en el análisis de las jubilaciones generó problemas administrativos y financieros.
“Llevaban nueve meses sin subirse una sola jubilación… ayer se tuvo que hacer un recálculo porque pasó un año desde la solicitud. Para mí ya es un daño al erario público”, sostuvo.
Villanueva Flores Villar señaló que su postura responde a una preocupación por las responsabilidades jurídicas que podrían generarse si las solicitudes no se atienden en tiempo.
“Mi posicionamiento no es político, no es electorero; mi posicionamiento es objetivo”, enfatizó.
Durante la sesión también se planteó que en cada dictamen de jubilación se integrara un resolutivo para garantizar la actualización anual conforme al salario mínimo, propuesta impulsada por el regidor panista Carlos Ruíz León; sin embargo, esta iniciativa no fue aprobada por la fracción de Morena ni por la regidora de Movimiento Ciudadano, Carmen Ortiz Jamaica.
Al final, los dictámenes de jubilación fueron aprobados por mayoría, aunque en contra votaron los cuatro regidores del PAN, la regidora del Partido Verde Cristina González y el regidor morenista Miguel Villanueva Flores Villar, evidenciando las divisiones internas y el clima de confrontación política que marcó la sesión.


