HUANÍMARO, GTO. 22 DE MARZO 2026.- Entre súplicas y gritos de justicia por el asesinato de las jóvenes Andrea y Nayeli, este domingo marcharon cerca de 300 personas del panteón municipal a la Presidencia de Huanímaro.
Desde la 1:00 de la tarde, comenzaron a reunirse en el panteón municipal, familiares y amigos de las víctimas, así como gente en general de la localidad, vestidos con atuendos en colores morados y blancos, muchos con playeras con las fotografías de las víctimas.
Pero fue hasta minutos antes de las 2:00 de la tarde, que el contingente partió caminado, hasta la alcaldía, alzando pancartas y cartulinas con leyendas como: «La Fiscalía de Guanajuato Calla», «El Aliado de Uno es el Abusador de Otras», «Hoy Soy la Voz de Quien Gritó Pidiendo Ayuda» y «Hoy Marchamos Por las Que Ya no Pueden».
Durante la protesta y mientras caminaban entre las calles de Huanímaro, gritaban: “¡justicia!, ¡justicia!, ¡justicia para Andrea y Nayeli».
Al llegar a la Presidencia Municipal ya los esperaban algunos policías municipales, resguardando el recinto, permitiendo que la gente pegara cartulinas con mensajes de exigencia y justicia.
Al mismo tiempo que solicitaban la atención de la alcaldesa, Laura Villalpando Arroyo, quien no estaba y tampoco llegó para atenderlos.
Familiares demandan que la fiscalía detenga a un segundo involucrado, a quien señalan como el dueño de la camioneta en la que vieron por última vez a las dos víctimas y que usaron para pasarle encima al cuerpo de una de ellas.
Exigen a la alcaldesa que no lo cubran por ser este último familiar del tesorero municipal, a quien se sabe también detuvo la Policía Municipal pero luego lo dejaron ir, argumentado que no tenía nada que ver en el crimen de Andrea y Nayeli.
Y únicamente entregaron a la fiscalía al único detenido y quien ya fue vinculado a proceso penal por el delito de feminicidio, con prisión preventiva.
Entre las pancartas imploran la intervención del gobierno federal, de la figura del Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Lo cierto es que Nayeli Escobar, de 24 años y Andrea Zavala, de 18 años de edad, fueron ultimados a pedradas sobre la orilla de la carretera estatal Huanímaro-Pueblo Nuevo, a unos metros de la deportiva municipal y del Hospital Comunitario, la noche del pasado sábado 14 de marzo.


