Alan Tovar
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La ceremonia reunió a una gran cantidad de fieles, lo que provocó que el templo luciera lleno y que incluso algunas personas permanecieran en el exterior para seguir la celebración, en un ambiente de respeto y recogimiento.
Durante la homilía, se explicó que este acto no solo es una tradición, sino un llamado a llevar el servicio a la vida diaria, ayudando a los demás y fortaleciendo la convivencia dentro de la comunidad.
En la consagración, el obispo estuvo acompañado por seis sacerdotes, quienes participaron en uno de los momentos más importantes de la misa, reforzando el sentido comunitario de la celebración.
