SALAMANCA, GTO. A 27 DE ENERO 2026.- Entre la música de un mariachi y el sufrimiento por la pérdida irreparable, este martes al mediodía les dieron el último adiós, con una misa de cuerpo presente, a Luis Alberto, de tan solo 17 años y a su vecina Carmen, de 21 años de edad.
Ambos velados en sus respectivos domicilios de la comunidad San José de Marañón, en Salamanca.
Luis Alberto Gómez Andrade, tenía muchos sueños por cumplir. Estudiaba el segundo grado en la especialidad de mecánica del plantel Conalep I de Irapuato.
No era muy amante al fútbol, pero el domingo sus amigos lo convencieron para asistir a la final de un partido de futbol llanero en la comunidad Loma de Flores.
Pero nunca pasó en su mente que sería una de las 11 víctimas mortales de un ataque armado consumado por un grupo armado, que la tarde del pasado domingo llegó para interrumpir el encuentro futbolero y provocar una tragedia.
Su amiga y vecina Carmen Sánchez Almanza tampoco le gustaba del mucho el futbol, sin embargo, su hermano le insistió demasiado hasta que la convenció para que lo acompañara.
Su destino estaba marcado, puesto que Carmelita, como le decían de cariño, también fue de las víctimas de la atroz masacre que ha enlutado a toda Salamanca y prácticamente todo el estado de Guanajuato.
Este martes, entre el dolor por su pérdida, ambos jóvenes fueron sepultados en el panteón de San José de Marañón, entre la música del mariachi, aplausos, globos blancos, pero también en medio de dolor y coraje; un grito desesperado de justicia.


