Tras un mes trenecito sigue sin cumplir, se analiza otra prórroga  


CELAYA, GTO. A 30 DE ABRIL 2026.- El plazo otorgado por el Gobierno Municipal para que el propietario del trenecito infantil se regularizara, venció este jueves sin resultados. A pesar de haber contado con un mes para presentar documentación y cumplir con los requisitos, el concesionario no concretó el trámite, lo que coloca el servicio al borde de un retiro definitivo. 

Al respecto, el director de Fiscalización, Eduardo Griss Kaufman, fue contundente al señalar el incumplimiento y que tras las oportunidades que se le han otorgado no ha habido respuesta de parte del propietario. 

“Además de que el incumplimiento, la falta de acercamiento y de entrega de documentos para dicho permiso no se ha llevado a cabo hasta hoy, así es que si no hay otra instrucción por parte de nuestro alcalde, vamos a proceder con el retiro definitivo”. 

Incluso precisó que, una vez retirado, el trenecito difícilmente regresaría. 

“Técnicamente así tendría que ser, salvo alguna consideración que pudiera haber de parte de la autoridad administrativa del Ayuntamiento. Por parte de Fiscalización, el incumplimiento está tutelado en el reglamento, una vez que se retira podemos tomar la decisión de que sea definitivamente” 

Sin embargo, el alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez evitó asumir una postura firme, pese al historial de incumplimientos. Aunque reconoció que el plazo ya concluyó, insistió en que la decisión aún se analizará. 

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“Hoy es uno de los temas que vamos a tratar… hoy vamos a tomar la decisión”. Argumentó que debe considerar factores legales y sociales antes de actuar. 

Pese a los señalamientos de trato preferencial, el alcalde negó que exista condescendencia por afinidad política. Aseguró que su gobierno actúa con enfoque social, incluso ayudando económicamente a infractores en algunos casos. 

“Hay veces que la gente tiene que pagar una multa y resulta que se enfermó… nosotros vemos esa situación y tomamos decisiones” 

No obstante, la postura del alcalde refleja una falta de definición frente a un caso reiterado de incumplimiento. Mientras Fiscalización marca una ruta clara basada en el reglamento, la autoridad municipal abre nuevamente la puerta a una posible prórroga, prolongando un proceso que ya había agotado sus plazos.